Sentencias Arbitrales de Chile proveídas por CAM Santiago

Declarado inadmisible primer recurso de queja contra una sentencia arbitral internacional dictada en Chile

Corte de Apelaciones de Santiago, Rol 2363-2010, 23 de julio de 2010. Esta sentencia resulta de mucha relevancia para el futuro de Chile como sede del arbitraje comercial internacional, dado que refuerza la posición de apoyo de los tribunales ordinarios hacia este mecanismo de solución de controversias.

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Chile: se otorga el exequátur a una sentencia arbitral dictada en Londres

La solicitud de exequátur recayó en una sentencia dictada en un proceso arbitral administrado por la Corte de Arbitraje Internacional de Londres. 1  La parte demanda en el arbitraje, si bien había participado en la designación del árbitro de común acuerdo, con posterioridad no intervino en el proceso arbitral, dictándose la sentencia arbitral en su contra. Asimismo, el procedimiento de exequátur fue tramitado en rebeldía de la parte vencida en el arbitraje.

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Chile: El exequátur no es aplicable a una orden procesal interlocutoria dictada por un tribunal arbitral extranjero

La solicitud de exequátur recayó en una resolución dictada en un procedimiento arbitral en Dallas, Texas, EE.UU.1 En el acuerdo de arbitraje, las partes convinieron que cualquier disputa entre ellas sería sometida a un arbitraje de tres árbitros, que se llevaría a efecto bajo las normas de la Asociación Americana de Arbitraje. Las partes establecieron también que cualquier resolución dictada por el panel arbitral estaría sujeta a los términos de la Convención de Nueva York sobre el reconocimiento y ejecución de las sentencias arbitrales extranjeras y que cualquier fallo arbitral entregado por el panel de árbitros sería definitivo y vinculante para las empresas.

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[1] El recurso de queja¹ fue interpuesto contra el árbitro único que tuvo a su cargo el juicio arbitral desarrollado bajo las reglas del CAM Santiago, de conformidad con la Ley 19.971. La 4ª Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago, reconociendo la aplicabilidad de la Ley 19.971, se refirió al artículo 34 de ésta, señalando que “sólo contempla el recurso de nulidad como única vía de impugnación del laudo que se dicte en un arbitraje como el de la especie, excluyendo así aquel intentado por el actor”. A continuación, la Corte señaló que, “a mayor abundamiento, el recurrente pretende que por esta vía se modifique y enmiende la sentencia dictada en autos, efecto que el artículo 545 del Código Orgánico de Tribunales impide, atendido precisamente la existencia de un único recurso especial concebido para la revisión de la sentencia definitiva”.

1 Art. 545 del Código Orgánico de Tribunales de Chile: “El recurso de queja tiene por exclusiva finalidad corregir las faltas o abusos graves cometidos en la dictación de resoluciones de carácter jurisdiccional. Sólo procederá cuando la falta o abuso se cometa en sentencia interlocutoria que ponga fin al juicio o haga imposible su continuación o definitiva, y que no sean susceptibles de recurso alguno, ordinario o extraordinario, sin perjuicio de la atribución de la Corte Suprema para actuar de oficio en ejercicio de sus facultades disciplinarias.”]


[2] En su fallo, la Corte dedica una especial atención a la determinación de la normativa aplicable al reconocimiento de las sentencias arbitrales extranjeras. Como es habitual en su jurisprudencia, pasa revista del sistema chileno sobre cumplimiento de los fallos extranjeros, cuyos pilares están sentados en los artículos 242 a 251 del Código de Procedimiento Civil. Dentro de ese sistema denominado por la Corte “en cascada”, se aplica la reciprocidad creada por los tratados existentes, la reciprocidad legal o interpretativa y, en ausencia de esos antecedentes, pasa a regir el criterio de regularidad internacional (Considerando 3°). La Corte sostuvo que “ante los claros términos de laLey 19.9712, la regularidad de la sentencia cuya autorización para el cumplimiento en Chile se requiere, debe ser estudiada al tenor de la normativa, considerando especialmente los artículos 35 y 36, todo sin dejar de tener presente la Convención de Nueva York, puesto que fue este marco regulatorio el atendido y sobre la base de cuya aplicación se desarrolló el arbitraje” (Considerando 6°).

El máximo tribunal corroboró la existencia de una cláusula arbitral incluida en los contratos objeto de la controversia y que la demandada “no se vio impedida de ejercer su derecho a la defensa sino que simplemente decidió, de forma voluntaria, mantenerse rebelde en aquél procedimiento, no obstante haber sido debidamente emplazada, actitud ésta que no puede, de manera alguna, identificarse con indefensión” (Considerando 9°). Por las razones expuestas, la solicitud de exequátur fue acogida y el cumplimiento de la sentencia arbitral autorizado (Considerando 10°).

1 Corte Suprema de Chile, Rol 1724-2010, 21 de junio de 2010.

2 La Ley 19.971 sobre arbitraje comercial internacional está íntegramente basada en la Ley Modelo de la

UNCITRAL de arbitraje comercial internacional en su versión del año 1985.]


[3] Una de las partes había solicitado al tribunal arbitral una medida precautoria tendiente garantizar el efectivo cumplimiento de la obligación de no competir que recaía sobre la contraria. El panel arbitral decretó la medida precautoria solicitada, ordenándole a la parte demandada abstenerse de ejecutar diversas conductas en relación con los trabajadores o clientes de la parte demandante y el uso o divulgación de información confidencial y secretos comerciales de esta última.

La Corte Suprema hizo hincapié en que la normativa relevante vigente en Chile se aplicaba al reconocimiento de sentencias dictadas por tribunales extranjeros, así como a los laudos arbitrales, en cambio no son aplicables al cumplimiento de medidas cautelares dictadas por tribunales extranjeros (Consideran 3°).

A juicio de la Corte Suprema, de lo analizado aparece evidente que la materia del exequátur no es una sentencia interlocutoria que establezca derechos permanentes, desde que el propio tribunal que la dictó, le dio el carácter de preliminar y porque en definitiva, las medidas precautorias son esencialmente provisionales (Considerando 5°). Puede argüirse que al acoger la petición del exequátur, la concreción y mantenimiento en el tiempo de dichas medidas llevaría a decidir desde ya, acerca de las principales peticiones planteadas en la demanda (Considerando 6). Por estos motivos, la petición de exequátur- fue denegada.

Esta decisión del máximo tribunal nos permite concluir que el procedimiento de exequátur no es aplicable a las medidas cautelares dictadas por los tribunales arbitrales extranjeros. La solicitud de tales medidas debe presentarse directamente ante los tribunales chilenos, según lo que se desprende del artículo 9 de la Ley 19.971. Acorde a este precepto, los tribunales ordinarios de Chile tienen competencia para otorgar medidas cautelares, aunque ya se había constituido el tribunal arbitral y no obstante que la sede de arbitraje se encuentre en un país extranjero. 2

1 Corte Suprema de Chile, Rol 5468-2009, 11 de mayo de 2010.

2 Véanse las decisiones del 28° Juzgado Civil de Santiago, Rol C-5243-2005, de 26 de mayo de 2005 y del 26°Juzgado Civil de Santiago, Rol C-24011-2009, 24 de agosto de 2009.]

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